lunes, 31 de diciembre de 2012

¡Feliz año!


Seguridad en internet II: Primeros pasos de nuestros hijos en la red

Hoy día, me atrevería a decir que la mayoría de las casas tienen al menos un ordenador y, muchas de ellas, conexión a internet.

También hay casas en las que hay muchos ordenadores, a veces más que personas; y también otros dispositivos con conexión a internet, como televisiones, tabletas y móviles.

Esto convierte las comunicaciones en algo diferente de lo que nosotros vivimos en nuestra infancia y adolescencia, conviertiendo a nuestros hijos en los llamado "nativos digitales" y, a nosotros, en unos padres que se enfrentan a problemas que no tuvieron los nuestros.

¿Cuándo, cómo, dónde, con quién deben iniciarse nuestros hijos en el manejo de estos dispositivos y el acceso a internet?

Un error frecuente es dejar que esas decisiones las tomen nuestros hijos, especialmente en las familias en que los padres no dominan bien las (ya no tan) nuevas tecnologías.

Saber utilizar un ordenador, una tableta, la tele o el móvil es, a priori, algo bueno, pues, hoy día, su manejo es importante en un gran número de trabajos. Por tanto, el interés que nuestros hijos muestran por estos dispositivos no debe encontrar en nosotros un enemigo, sino un guía.

Cualquier edad es buena para familiarizarse con los distintos aparatos y hacer las primeras aproximaciones  internet, aunque siempre con medida y haciéndolo de un modo acorde a la edad del niño. Eso sí, siempre de la mano de sus padres o un adulto responsable, que limite el tiempo y los contenidos a los que tienen acceso nuestros hijos.

El límite de tiempo es importante, porque es fácil dejarse llevar y terminar acumulando horas y horas delante de las pantallas. La actividad principal de los niños debe ser jugar de forma manipulativa, simbólica..., pero no "virtual". Uno de los problemas de los contenidos digitales es que suelen ser bastante cerrados, terminados, y no están preparados para el desarrollo libre de la imaginación del niño. Por tanto, cuidado con convertir al ordenador o la tele en la niñera, pues puede ser una tentación muy atractiva, a la par que perjudicial para nuestros retoños.

En cuanto a los contenidos, internet tiene un exceso de oferta que tenemos que aprender a clasificar como "valiosa", "sin valor" y "nociva".

Lo valioso es lo que aporta algo positivo a nuestros hijos: Contenidos educativos, programas de arte, música adecuada para su edad, actividades lúdicas... Son los contenidos que debemos buscar, organizar y presentar a nuestros hijos en primer lugar. Y ese trabajo debe realizarse antes de sentarse con el niño delante de la pantalla.

Los contenidos "sin valor" son los que no aportan nada positivo a nuestros hijos, pero tampoco son exactamente perjudiciales. En cualquier caso, son una pérdida de tiempo, y tanto nuestro tiempo como el de nuestros hijos son muy valiosos.

Los contenidos "nocivos" son los que son inapropiados para nuestros hijos, y debemos evitar a toda costa que queden expuestos a ellos. Aquí es donde entra el famoso "control parental",  que merece y tendrá una entrada sólo para él.

Conforme el niño sea más mayor y tenga más autonomía, deberemos enseñarle a ser él quien busque y clasifique los contenidos. Al principio, siempre bajo nuestra supervisión y, según veamos su desarrollo, dándole cada vez más libertad para moverse por su cuenta.

¿Y cómo sabemos cuánta libertad darle?

No es sencillo, pero una buena referencia es lo que le permitiríamos hacer en la vida cotidiana.

Si dejarías a tu hijo ir solo al centro de una ciudad grande, confiando en que tiene el criterio para saber por dónde va, cómo evitar ponerse en peligro y cómo moverse de un sitio a otro y elegir con quién se junta; lo normal será que tu hijo pueda navegar por internet con la misma libertad.

Si tu hijo va acompañado al parque, camina de la mano por la calle y vigilas por dónde y con quién anda, porque su edad y madurez no le permiten identificar los peligros; debes conducir a tu hijo por la red de la misma manera.

¿Y todos los puntos intermedios? Has de valorarlos con los mismos criterios que la vida cotidiana, asumiendo que en la red el acceso a contenidos y personas está a sólo un clic de distancia, para lo bueno y lo malo.

El último aspecto que quiero tratar en esta entrada es el dónde.

Otro error frecuente es poner un ordenador en la habitación de un niño que no está preparado para gestionarse solo todavía y, de forma proporcional, darle un dispositivo propio con conexión a internet, como una tableta o un móvil. Del mismo modo, no es bueno dejarlo solo en otra habitación, un despacho o similar.

El ordenador familiar (que debe ser el que utilicen los hijos hasta llegar al punto en que les demos la libertad de moverse en internet solos por su cuenta) debería estar en un lugar público y de paso dentro de la casa, como el salón, el comedor, un cuarto de estar o una sala de juegos. De este modo, existe un cierto control externo en la medida en que podemos ver la pantalla, acercarnos a preguntar qué hacen y con quién..., y un cierto autocontrol porque saben que podemos (y vamos a) hacer todo eso.

Este es el primer paso del control parental, sobre el que hablaremos en la próxima entrada.

Resumiendo:
Cuándo: En cualquier momento.
Cómo: Valorando la independencia que podemos darles y actuando en consecuencia.
Con quién: Con sus padres o un adulto responsable hasta que llegue el momento de dejarles solos.
Dónde: En un dispositivo familiar, a la vista de todos, hasta que alcancen la madurez suficiente para tener el suyo propio.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Seguridad en internet I: Los predadores

Estos días estamos viendo los tristes resultados de una desafortunada relación a través de internet. Me refiero a la niña de Almería, cuya historia ha tenido tan trágico desenlace.

Para los que no sepáis de qué hablo, hace unos días, una mujer almeriense "desvirtualizó" a un hombre con quien tenía una relación a través de internet. Unos días después, mientras viajaban en el coche del sujeto por una zona rural, pidió a la mujer que bajara a empujar el coche, que parecía tener algún problema. Aprovechando la situación, puso en marcha el vehículo, llevándose con él a la hija de 15 meses de la mujer. Como ésta estaba en medio de ninguna parte, tardó media hora en poder denunciar al secuestrador que, días después, fue localizado y, en el interrogatorio, confesó el asesinato de la pequeña.

Ante algo así, a todas las personas con algo de humanidad se nos revuelve el estómago y a algunas, como a mí, nos gustaría encontrar un porqué a algo que choca frontalmente con lo que nuestra razón puede procesar.

En cualquier caso, este suceso me ha dado pie a empezar esta serie de entradas en las que quiero hablaros sobre la seguridad de nuestros hijos en internet y, para ello, empezaremos hablando de los predadores.

Los predadores son personas que quieren hacer daño a otras personas, a través de agresiones físicas (entre las que podemos incluir las sexuales), psicológicas o ambas.

Los predadores no son algo propio de internet, siempre han existido y viven entre nosotros. Algunos son fácilmente identificables y eso hace que sean menos peligrosos, porque nos permite evitarlos. Los más peligrosos son los que son sibilinos, a los que no se ve venir; y en eso internet juega a su favor.

¿No os ha pasado alguna vez que alguien os da como mala espina y no sabéis la razón?

Pues haced caso a esa sensación, porque la razón y el instinto no van de la mano. La razón os tranquilizará, encontrará motivos para quitarle importancia y "acallará" esa sensación tan molesta, que no es otra cosa que vuestro instinto adviriéndoos sobre ese sujeto al que debéis tener vigilado o, mejor aún, bien lejos.

A nivel de seguridad, el instinto "lee" a la gente mejor que la razón. Escuchadlo y podéis evitaros más de un disgusto.

Pero el instinto no está entrenado para internet. El olor, las inflexiones de la voz, el gesto corporal... Las señales que el instinto lee tan bien,  quedan fuera de juego en un foro, un chat, un blog...

Y los predadores listos lo saben. No sólo lo saben, lo explotan hasta sus últimas consecuencias.

Pero hay más. Internet no sólo sirve a los lobos para disfrazarse de perros pastores, también les ayuda a localizar al rebaño y, dentro de él, a las ovejas más suculentas y accesibles. Y, por si esto no fuera suficiente, también es el entorno perfecto para atraer a sus presas.

Un predador que quiera hacernos daño nos encontrará buscando personas con nuestro perfil en internet: Mujeres de ciertas caractesísticas o intereses, madres solas con niños de determinada edad a su cargo, niños que vivan en cierta zona cuyos padres hayan dejado en intenet toda la información necesaria para ganárselos, adolescentes dispuestos a relacionarse con personas mayores a espaldas de sus padres...

Una vez localizada la presa, buscarán el modo de acercarse a ella. Una búsqueda relativamente sencilla en internet les ayudará a saber qué le gusta, qué le disgusta... y a elaborar su plan de aproximación.

Comentar en su blog, en un foro, añadirle en las redes sociales, chatear... Cada vez, su comunicación será más frecuente, más personal, hasta tener la confianza de su presa, momento en el que querrá dar un paso más y conocerse en persona.

Si todo ha salido según el plan, su víctima confiará en él y, sin saberlo, se meterá en la boca del lobo, poniéndose en posición de ser victimizada.

Estos son los predadores de los que debemos aprender a defendernos en la red.

En entradas venideras, hablaremos del modo de evitar ponernos a merced de estos sujetos. De momento, algunos consejos básicos:
- No des información privada tuya o de tus hijos en espacios públicos de internet.
- Evita compartir tus datos de contacto en espacios públicos.
- Utiliza pseudónimos en los espacios públicos de internet y no los asocies con tus datos reales.
- No desvirtualices a nadie en privado jamás, utiliza quedadas en grupo en lugares públicos y no des demasiados datos hasta que esa persona haya sufrido un proceso de conocimiento equivalente al que requeriría un desconocido que te presentan en un bar.
- Si, al desvirtualizar a alguien, te da mala espina, no te cortes y pon tierra de por medio. Y, sobre todo, no intentes quitarle importancia.
- No dejes que el otro marque el ritmo al que avanza la relación. Si no te sientes cómodo o la cosa va muy rápido, echa el freno. Si notas presiones o prisas por parte del otro, marca límites o rompe la relación. Mejor perder un potencial amigo pesado por internet que meter en tu vida a una persona que, como mínimo, no respeta tus tiempos.
- Mete a la gente en tu vida (y la de tus hijos) muy despacio y sácala muy rápido.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Primeros pasos

Ya estaba bañada y cenada, así que su padre la trajo a la habitación, como cada noche. Yo la esperaba sentada en la cama, con la espalda contra el cabecero.

Hoy no salió gateando a toda velocidad desde los pies de la cama. Agarrada a su Papá, caminaba hacia su leche y descanso merecidos.

Sin mucha esperanza, pero con gran ilusión, abrí los brazos para recibir a mi peque, aunque lo irregular del terreno resultaba poco prometedor.

Sus manitas soltaron a su padre...

Uno...

Dos...

Y ya la sujetaba Mamá, llenándola de besos y abrazos tras sus primeros pasos sin sujeción.

Dos grandes pasos para nuestra peque, un pequeño paso para la humanidad.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Osada ignorancia

No sé si me da más rabia o más pena que la gente hable sin conocimiento de forma axiomática. Me entristece ver cómo alguien se niega a aceptar que haya un punto de vista distinto que pueda ser, no ya mejor, pero sí tan válido como el suyo; y me da rabia que el desprecio se base en el prejuicio, la ignorancia y una total ausencia de reflexión.

Hoy he ido a la empresa en la que trabajo a hablar de mi reincorporación y comentaba la pena que me da dejar de pasar tanto tiempo con mi hijas. Entonces, una compañera me ha dicho que eso es ahora que son monas y buenas, que después estaré deseando que se marchen al cole, especialmente si son unas bestias, como sus hijos.

Ante ese comentario, he respondido que, en realidad, si pudiera elegir, no escolarizaría a mis hijas y seríamos homeschoolers.

Ahí han empezado los típicos comentario:

"Los niños han de estar con otros niños." Claro, por eso salen todos los días al parque, participan en extraescolares, quedan con sus amigos...

"No puedes tener a los niños en una burbuja." Por supuesto que no, pero puedo elegir cuál es el momento apropiado para exponerlos a cada realidad, en lugar de dejar esa decisión en manos de otros o, peor aún, al azar.

"El colegio es bueno para todos." ¿También para los que tienen problemas y no se les presta la atención necesaria, los que tienen capacidad para más, pero se les cortan las alas, los niños que acaban odiando alguna asignatura por el modo en que la aborda el profesor de turno, los que padecen el muy trillado "bulling"...? Creo que ellos no opinarán lo mismo.

Y así suma y sigue.

Pero, el que me ha tocado la fibra ha sido el compañero que ha comentado: "Claro, para que acaben a tiros en un colegio como el chaval de Estados Unidos."

Porque, por supuesto, el problema del chico no era estar en medio de un brote esquizofrénico en una casa llena de armas, sino ser homeschooler. Porque la mayoría de casos de tiroteos en las escuelas americanas no tienen que ver con rivalidades de bandas o niños que llevan tanto tiempo siendo víctimas de bulling, que acaban tomando la justicia por su mano, al ver que ni la escuela, ni la sociedad, ni nadie les.protege. No, seguro que el problema era que era homeschooler.
Y además, como acertadamente ha puntualizado mi marido cuando se lo he contado, los niños educados en casa padecen un 100% menos de tiroteos en las escuelas.

¡Qué fácil es opinar desde el deconocimiento y el prejuicio, sin estar dispuesto a escuchar y reflexionar lo que piensa el de enfrente!

¡Qué osada es la ignorancia!

"I love you, Mama"

Hace varias semanas que mi hija me dice este tipo de lindezas maravillosas que hacen que se me caiga la baba.

Entre esto y que la otra empieza a dar besos, estamos de lo más cariñoso, y lo estamos disfrutando.

Hace un par de días, Pirañita se levantó cuando me iba a trabajar y, tras mirarme de arriba a abajo me dijo: "Mamá beautiful."

Lo que os digo, con la fregona puesta, que dejo regueros de baba por donde paso.

¡Pero cómo no vamos a enamorarnos de unas zalameras tan maravillosas!

martes, 25 de diciembre de 2012

10 meses con Cachorrito

Ya son 10 meses y nuestro bebé ya es casi una señorita. Dentro de nada, se soltará a andar, hablar... Pero bueno, cada cosa a su tiempo.

La marcha aún está por llegar, pero ya da vueltas alrededor de la mesa de café y pasa de un mueble a otro con toda soltura. También camina agarrada a mis pantalones (lo cual resulta muy inquietante cuando sucede) o agarrándose de un par de dedos prestados por algún adulto desinteresado. Alguna vez he pensado que estaba a punto de lanzarse, de soltar las yemas de los dedos de la mesa y lanzarse a los brazos de mamá, pero, tras unos largos instantes de reflexión, se ha tirado al suelo y ha venido gateando.

Hay una cosa que me parece curiosa porque, aunque es posible que Pirañita lo hiciera, no lo recuerdo: Ponerse estirada de rodillas y mantener el equilibrio. Una prueba más de que no le queda mucho para estar de pie sin apoyo, como cuando sólo se apoya con el culete contra la pared o similar, dejando las manos libres.

En comparación con Pirañita, Cachorrito habla mucho. Dice: Papá, Mamá, el nombre de su hermana (o algo semejante) y Mi, para referirse a sí misma. Además, es muy expresiva y tiene sus propios medios para pedir agua o comida. ¡Anda que no sabe!

Una de las cosas que más me gusta es ver cómo se entiende con su hermana. Se hablan, se gritan, se ríen... y hay mucho lenguaje no verbal. Es una pasada.

También ha empezado a señalar cosas, especialmente los dibujos de los cuentos. Le encanta que le lean un libro del que ella pasa las páginas.

Me resulta curioso ver cómo mis hijas están pendientes una de la otra y la solidaridad y complicidad que comparten. También hay celetes, envidias y malos momentos; pero es lo normal entre hermanas.

La niña nos ha salido artista. Ya pinta con ceras, en la pizarra magnética, con pintura de dedos y con pintura de baño. Lo pasa fenomenal y rellena todo el espacio disponible. Me parece una pasada.

Choca las 5, pero, sobre todo, aplaude, ¡y lo hace al son de la música! Y mueve el culete bailoneando, aunque es un poco exquisita con la música que le gusta.

En el parque, ya se niega a bajarse del columpio enganchándolo con las piernas y baja el tobogán sujeta de una sola mano. Es una pequeña exploradora todoterreno.

Obedece órdenes sencillas, como "no" o "sujétate".

Su carácter aflora, ¡y la que nos espera! Sabe lo que quiere y no se conforma con menos. Hoy ha tenido su primera perreta, porque su hermana no le daba mi móvil. ¡Casi nada!

La continuidad del objeto es un hecho. Sabe que las cosas no dejan de existir cuando las escondes y las busca. Además, ha descubierto que ella puede ser quien marque el ritmo del cucu-tras escondiéndose ella.

Ya come casi de todo. Prefiere con mucho carne, pescado y huevos, aunque no hace ascos al pan y las patatas. Las verduras se las come, pero si puede elegir... Y le encanta el chocolate, aunque pille sólo alguna puntita.

Me encanta verla crecer, aunque aúm sigue siendo un bebote. Todas las noches me lo recuerda, cada dos horas, más menos...

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!

"Hoy nos ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor." (Lc 2, 11)

Nuestra familia os desea una feliz Nochebuena y una gozosa Navidad.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Pintura de dedos con 9 meses

Nuestra Cachorrito es una artista. Le encanta garabatear, especialmente sobre la pizarra magnética, pero también con las ceras.
Por eso, el otro día lo vi claro: Había que introducir la pintura de dedos.
Tengo en casa la típica pintura comercial presuntamente no tóxica, pero sabía que era casi imposible evitar, ya no que la probara, sino que se la comiera a puñados.
Pensé en que algo tenía que poder hacer en la cocina y lo vi claro.
Material:
Harina
Agua
Colorante alimentario
Varios recipientes
Desarrollo:
1. Ponemos un poco de harina en un recipiente y añadimos un poquito de agua. Removemos hasta la completa disolución y repetimos el proceso hasta obtener una papilla de la consistencia deseada. Si nos pasamos de líquido, podemos corregir con más harina.
2. Repartimos la papilla en tantos recipientes como colores queramos (yo utilicé una huevera, haciendo una "paleta" para cada niña).
3. Ponemos una gota (o varias, dependiendo del color e intensidad deseados) y mezclamos hasta obtener un color uniforme.
A Pirañita le di un folio grande y su "paleta", para que ella se apañara. A Cachorrito le puse un poco de pintura de cada color sobre su hoja y se la coloqué delante.
Lo pasaron muy bien e hicieron unos dibujos preciosos.
Cachorrito me sorprendió, porque llenó toda la hoja e hizo una composición que mi madre pensó que era de la mayor.
No obstante, un ojo entrenado habría percibido la mayor sofiaticación del estilo Pirañil, que hizo caminitos y puntos con sus dedos, obtenienso matices más sutiles.
Me gustaron tanto el proceso, como el resultado. De ahí ha salido la tarjeta de cumpleaños del tío de las criaturas.
Y, por si os lo preguntabais, después de expresarse artísticamente, cogio la huevera, con pintura y todo, y a la boca.
La conozco como si la hubiera parido (literal).

viernes, 21 de diciembre de 2012

Si las madres dominaran el mundo...

...las madres trabajadoras tendrían las mismas vacaciones de Navidad que los colegios.

Liebster Award para Mama Vaca

Este año, la Navidad se ha adelantado, porque aquí en el blog ya hemos recibido nuestro regalo, ¡y eso que no habíamos escrito carta ni nada!

No ha sido el gordo de Cocacola, ni los tres Magos con sus camellos, este regalo ha venido como caído del cielo, y es que viene de una Nube, nada menos...


Alguna ventaja tenía que tener que no te sigan demasiado, a parte de evitarte manías persecutorias...

Muchas gracias a Dibujos de Nube por el galardón, pues me hace mucha ilusión que haya pensado en mí.

Ahora me toca a mí nominar pasar el premio a 5 blogs de menos de 200 seguidores. ¡Qué difícil!

Felicidades a los 5:

B aprende en casa: Una mamá que educa a su hijo de 4 años en casa, utilizando su blog para compartir con nosotros actividades y reflexiones.

ORCA: Orservar, Recordar, Crecer y Aprender: Otra mamá que educa en casa, con dos chicos más mayores, que también comparte el día a día de sus actividades educativas.

Menta más chocolate: Recursos para Educación Infantil: Una página en la que, de vez en cuando, ofrecen nuevos recursos para trabajar con los peques. Tienen muchos imprimibles que podéis aprovechar.

Disfrutando juntos: La mamá de estas dos niñas nos comparte algunas reflexiones y actividades que reliza con sus peques.

Rant4Rant: No tiene nada que ver con la maternidad. Es la página de una amiga que escribe cosas varias, de las que yo destacaría "Los Cambiados", una historia que me tiene muy enganchada.

¡Felicidades a todos!

El premio se descarga aquí.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Decorando la Navidad

Nacimientos x 3
Arbolitos de foam x 6 (+2 en la bañera para jugar)
Reyes Tarros x 3
Guirnalda de Dibujos de Nube
Guirnalda para la entrada con una bandeja
Muñeco de nieve hecho de calcetines (el otro está de viaje)
J is for Jesus de Confessions of a Homeschooler
Rincón de adviento (cadena de citas bíblicas y tarta de cumpleaños para Jesús)
Y alguna cosilla me falta, como.lps muñecos de chocolate o unos adornos de peluche con campanas y cascabeles, pero os los imagináis...


Miércoles con educajas: Edubolsas

Hoy os voy a hablar de algo que he visto llamar "busy bags" y que encaja muy bien con el planteamiento de las cajas.

En realidad, el concepto es el mismo: Meter una actividad completa, con todos el material necesario para desarrollarla, en un mismo contenedor, en este caso, una bolsa.

Hay libros con actividades para meter en este tipo de bolsas, que también nos pueden servir para preparar cajas, ya que la idea es similar.

La ventaja de las bolsas es que ocupan menos espacio, lo que las convierte en perfectas compañeras de viaje, y esa es la utilidad que nosotros les vamos a dar.

La Navidad es un tiempo de desplazamientos para arriba y para abajo, en los que nuestras peques se suelen aburrir someramente (o revolver infinitamente). Así que vamos a probar las bolsas, a ver qué tan nos funcionan, qué aceptación tienen y si merecen la pena.

A la vuelta de las fiestas, espero poder contaros qué tal nos han funcionado.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Colecho de supervivencia

En realidad, siempre he pensado que todos los que acaban colechando lo hacen tras un proceso de insomnio prolongado y privación de sueño extrema, como un modo de intentar sobrevivir, no ya con cordura o dignidad, sino con un resto de humanidad; a la dura maternidad de un bebé que no permite el imprescindible reposo de sus padres (bueno, a veces de su padre sí...).

Seguro que habrá excepciones y, cuando hablamos de hijos de repetición (segundos y subsiguientes), un "si funciona no lo cambies", que esas cosas haberlas hailas.

Pero la mayoría llegamos a este punto en nuestra desesperación, tras noches sin dormir y días de "en sueño". Incluso algunas lo hacemos tras haberlo probado antes sin éxito porque, si a otros les funciona, será que la vez anterior lo hice mal.

9 meses hemos tardado en conseguir que mame con Mamá tumbada. ¿Nuestro error? Pretender que lo haga del pecho de abajo.

Mi hija es como un perrillo, se encarama con las patas delanteras y se engancha al pezón superior, mientras empuja con los pies hacia delante. Y es que ese empujoncito era igual cuando lo hacía tumbada y, claro, acababa perdiendo el pezón, que no parecía interesado en ver mundo. Sin embargo, en la nueva posición, llega la amiga gravedad (esa que se pasa el día haciendo que se pegue unas culadas y trompazos estupendos) y pone a cada uno en su sitio, incluidos boca y pezón, que siguen en armónico acoplamiento.

Y, de ahí a dormir acurrucada a Mamá, hay menos de un paso.

Por supuesto, que la sufrida progenitora duerma no es un objetivo, pero estar horizontal puede ser suficiente premio, aunque te arrinconen contra el borde de la cama y no sepas dónde meter los brazos, que parecen no encajar en ningún sitio.

Pero estar tumbada en un constante duerme-vela es mejor que tener la misma situación sentada, con el bebé en brazos y pegando unos cabezazos que ni un reno en época de apareamiento.

No es idilico, pero algo más dormimos. Y, cuando duermes menos que una lechuza con insomnio, eso ya es mucho.

Y, que nadie se engañe, la niña ni nos toma el pelo, ni nos ha ganado una batalla ficticia. Aquí la ganadora soy yo, que, aunque incómoda, algo duermo.

¡Y que me quiten lo "roncao"!

lunes, 10 de diciembre de 2012

"Cachorrito paint"

Con estas palabras exigía su hermana mayor que mi pequeñula se acercara al folio que había estado pintando ella y al que había dado la vuelta.

Mamá puso una cera marrón en la mano de la interpelada y dejó que el momento fluyera. Fue mágico ver cómo tenía claro lo que quería e iba dando lapicerazos a diestro y siniestro, hasta enlazar unos cuantos trazos.

Entonces, Pirañita no pudo soportar más el emocionante protagonismo de su hermana y le pegó un empujón para hacerse con la hoja en exclusiva y colorear con su cera azul.

Conformándose con su suerte y la admiración de su madre por su gran logro, Cachorrito se quedó sentada rechupeteando la cera que tan buenos resultados le había dado.


jueves, 6 de diciembre de 2012

Zzzzzzz...

Estaba hace un momento con mi Cachorrito en brazos, dormidita, calentita, con su mejilla sobre mi hombro. Estaba besándola, oliéndola, "saboreándola", disfrutando de ese momento mágico.

Ese momento mágico con fecha de caducidad. Ese que Pirañita casi ha dejado atrás para siempre.

Pensaba en el futuro, cuando sea mayor y le hable de su infancia. Me imaginaba hablándole de ese momento y se me ha ocurrido que Pirañita querría saber si con ella era igual, si, después de quedarse dormida en mis brazos, yo me quedaba con ella, disfrutando el momento, atesorando cada aliento, cada latido, cada segundo.

Y he recordado que sí.

No era en mi cuarto, sino en el suyo, ni en mi cama, sino en el sillón, no era sólo pecho, alternaba con biberón, no era en silencia, era cantando, no era con su mejilla en mi hombro, sino desparramada en mi regazo... Pero me quedaba allí, sentada con mi niña, acariciándola, mimándola, susurrándole mi amor e intentando parar el tiempo lo suficiente para capturar ese momento para siempre.

Y lo había olvidado.

No quiero olvidar estas cosas, estos tesoros, porque, ¿y si nada vuelve a hacer saltar en mi memoria el fusible que activa ese recuerdo?

Por eso he decidido escribirlo y compartirlo con vosotros. Es mi forma de gritar en el silencio que no quiero olvidar.

martes, 4 de diciembre de 2012

Los Tres Reyes Tarros

Cuando era niña, recuerdo que en casa de un amigo siempre decoraban con dulces. Al final de las fiestas, convocaban algunos amigos para que ayudaran a recoger los adornos y, por supuesto, a dar buena cuenta de ellos.

Esa idea siempre me encantó y, ahora que soy madre, me apetece hacer algo así con mi familia.

Por ese motivo, cuando vi un bote pintado de rojo con pintura de bombillas al que le habían puesto un cirturón y habían llenado de bombones, pensé que, reversionándolo, podría tener un lugar en casa.

Material:

3 tarros de cristal limpios, con sus tapas
Papel celofán de colores
Papel de color amarillo
Purpurina instantánea (la nuestra es lavable y no tóxica, ¿qué más se puede pedir?)
Cintas de colores
Algodón de colores
Dulces
Celo
Cola blanca

Desarrollo:

1. Cortamos un trozo de celofán del tamaño adecuado y lo metemos en el bote.
2. Llenamos de dulces.
3. Hacemos una corona para cada bote con el papel amarillo y las decoramos con purpurina.
4. Cerramos la corona alrededor de la tapa con el celo.
5. Ponemos cola en la base de la corona y pegamos algodón del color deseado.
6. Enrollamos un poco de cinta a la altura del medio de cada bote y listo.

Es genial, porque es fácil y una niña de dos años como Pirañita puede participar en todo el proceso. Eso sí, asegurándose de que los distintos dulces están en buen estado a través de una minuciosa y repetitiva cata.

Si os animáis, me encantaría ver vuestros resultados.


Tijeretazos

Así anda Pirañita.

Si Rajoy quiere aprender lo que es un verdadero recorte, que se pase por mi casa tras una sesión de tijeras.

Empezó dando cortes inconexos a los bordes del papel, pero, de un par de semanas a esta parte, ha empezado a concatenar cortes, hasta partir la hoja a lo largo o lo ancho y, una vez hecho, sigue cortando hasta dejar el folio convertido en confeti.

Le encanta recortar.

Hoy ha intentado seguir las líneas del folio de su actividad de recortar, con éxito relativo. Pero no hay testimonio de ello, porque siguió cortando y cortando hasta dejar todo el suelo lleno de papelitos.

¿Y después? ¡A por la siguiente actividad! Un poco de coloreo y a recortar, para que el confeti sea de colores, sospecho.

No deja de sorprenderme cómo avanza en todos los aspectos. Está madurando a todos los niveles. Me encanta, aunque me hace consciente de lo rápido que crecen y eso me da un poco de pena.

Miércoles de educajas: PreK program

Hace un par de meses que empezamos a utilizar el material del Pre-kinder program de Confesions of a homeschooler.

Pirañita empezó a pedir letras y números, hasta tal punto que me hacía leerle las matriculas de los coches. Por tanto, decidí empezar a incluir material al respecto en sus cajas y recordé haber visto ese paquete en su web.

Me costó 10$, unos 8€ al cambio, y tiene un montón de imprimibles para trabajar las letras, series, motricidad fina, números...

Es un material socorrido, porque evita mucha búsqueda de novedades. Sin embargo, la preparación de los materiales lleva varias horas a la semana.

Yo empecé preparando cada día la víspera, según su plan de trabajo, y era un infierno. Por suerte, no tardé en decidir asignar un tiempo del fin de semana a la preparación semanal, dejando algo de trabajo para cada noche, pero mucho más llevadero.

Además, empezacé a saltarme la planificación, al principio en materia de actividades y, ahora, en el orden de presentación de las letras; porque prefiero enseñarle primero las letras de palabras significativas (su nombre, el de su hermana, mamá, papá...), que seguir el orden alfabético.

Por supesto, añado otras actividades que no tiene nada que ver, así como algunas relacionadas con lo que estamos trabajando.

Es un paquete al que estoy sacando mucho provecho.

Para mí, la mayor pega, a parte del tiempo, es que las actividades son muy repetitivas. A la edad de Pirañita puede no ser un problema, pero me hace cuestionarme si compraré algún paquete para más mayor en años venideros.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Primeras palabras sobre el papel

Hace ya semanas que Pirañita leyó su primera palabra, para mi asombro y admiración. Fue la palabra "apple", que formaba parte de la frase: "A is for apple".

Yo ya sabía que leía su nombre, pero hoy hemos tenido una preciosa anécdota con su padre.

Era la hora de la cena y el Superpapá le ofreció dos baberos, para que eligiera cuál ponerse. Cada uno tenía un nombre bordado, uno el suyo y el otro el de su hermana.

Entonces cogió el suyo y dijo su nombre en voz alta, para después señalar el de su hermana y decir su nombre.

Mientras su padre me lo contaba, cogió su babero, señalo su nombre y lo repitió, para que nos quedara bien claro que estaba allí escrito.

Nuestra niña de 24 meses ya lee sus primeras palabras. ¡Cómo no decirle que es maravillosa!

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿"Muy bien"?

El otro día leí en B aprende en casa, y hoy en ORCA, reflexiones sobre si se puede hablar de "mis hijos" y sobre si se les puede decir "muy bien".

Mis hijas (y ya empiezo utilizando el posesivo) no me pertenecen, en tanto que suyas son sus vidas y han nacido libres ante Dios y ante los hombres. Pero son mías, como míos son mis padres, mis hermanos, mi pueblo... Son mías en una relación recíproca, pues yo también soy suya: Soy su madre.

Ser su madre y que ellas sean mis hijas me da unos pocos derechos, como elegir su nombre, decidir qué valores les transmito, tomar decisiones sobre su educación; así como un montón de obligaciones, tales como alimentarlas, vestirlas, educarlas...

En cuanto a si puedo decir a mis hijas que algo está bien, creo que no sólo puedo, sino que debo. Igual que debo decirles que algo está mal, si es así.

Todos los días hay una serie de cosas que repito a mis hijas: Sois preciosas, sois inteligentes, sois fuertes, estoy orgullosa de vosotras... y, lo más importante, os quiero pase lo que pase, hagáis lo que hagáis.

No creo que eso las haga dependientes de mis opiniones, sino que les da la libertad de saber que su madre las apoya al 200% en todos los aspectos de su vida, que cree que son capaces de llegar a cualquier parte con su esfuerzo y que el amor que les profesa es incondicional y sin fisuras.

Bien distinto sería que sólo las alabara como medio de manipulación y chantaje emocional, que sólo las quisiera cuando hacen lo que yo quiero, que reprobara todo lo que se sale de una horma que he fijado para ellas. Pero lo dañino no sería el "muy bien", sino mi actitud, el creer que, porque son mis hijas, puedo hacer de ellas unos peleles que bailen al son que yo marco.

Tampoco creo que sea bueno no decir que algo está bien cuando lo está, del mismo modo que considero dañino no corregir el error; porque nuestros hijos buscan en nosotros la sabiduría de la experiencia, que es lo que a ellos les falta. Es normal que busquen nuestro refuerzo, nuestra retroalimentación, porque saben que nosotros tenemos un conocimiento del que ellos carecen y que, de nuestra mano, es más fácil y seguro alcanzar. Es algo biológico, una adaptación al medio que ha hecho que los que aprendían de la experiencia de los padres sobrevivieran y los que iban solos por el mundo acabaran mal.

Como dice ORCA, hay que ser respetuosos y sinceros. No creo que haya que darle más vueltas.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Si las madres dominaran el mundo...

...no habría paro. ¡Con la de cosas que hay que hacer! Como mejorar la calidad de la enseñanza, reducir las listas de espera sanitaria, mejorar la limpieza de la ciudad, cuidar el medio ambiente...

miércoles, 28 de noviembre de 2012

9 meses con Cachorrito

El domingo, nuestra pequeña alcanzó los 9 meses.

Está muy alta. Lo noto en la ropa, pues está gastando la que su hermana llevaba al año. No la llena tanto, porque es más espigada, pero pronto tendré que sacar la siguiente talla, porque hay prendas que le van quedando justas de largo.

Es encantadora y con mucho carácter. Si algo le gusta, en seguida lo hace saber; y tampoco se corta para mostrar su disgusto.

Busca mucho que le hagan caso y, en cuanto alguien se lo hace, la tiene ganada. Supongo que es el precio de ser la segunda, pero no me gusta que tenga que perseguirme tanto para recibir la atención que sin duda merece. Intento hacerle todo el caso posible,  pero siempre siento que me gustaría hacerle más.

Ya va tiesísima y podemos jugar con ella a dar vueltas a la mesa. También disfruta mucho con el cucu-tras, para el que puede utilizar un trozo de tela para esconderse.

Le gustan mucho los libros y es capaz de mantener la atención mientras le cuentas un cuento. Además, ha empezado a interesarse por detalles de los dibujos.

Ya ha hecho sus primeros rallones con las ceras de su hermana y golpea el xilófono con mucha intención. Empieza a utilizar instrumentos, más allá de la cuchara, y destroza y desmonta torres de bloques.

Ha empezado a bailotear al ritmo de la música. Me hace mucha gracia cómo bota agarrada a algo.

También ha empezado a saludar con la mano. Al principio pensé que era coincidencia o imitación (e igual lo eran), pero ahora lo hace de forma bastante consistente.

Ha adquirido la pinza básica, oponiendo el pulgar al resto de dedos. Eso supone que puede coger cosas más pequeñas y con más soltura (para llevárselas a la boca y que su madre no pueda bajar la guardia ni medio segundo, claro).

Le chifla el baño. Le encanta morder las esponjas y chapotear con manos y pies, especialmente si su hermana se apunta.

Sigue sin gustarle que la vistan. Sin embargo, si juegas con ella en el proceso, parece que no le sienta tan mal.

Charlotea un montón y, como ve que le contestamos, sigue con sus monólogos y diálogos. Además, como su hermana le hace el eco, a veces entran en un bucle que, un ratito, resulta muy divertido  (cuando es mucho rato, resulta un poco cansino).

A nivel de alimentación, come casi de todo y comparte el 99% de nuestro menú. Eso sí, de sus tomas de pecho que no le quiten ni una, que son suyas.

Sigue durmiendo muy entrecortado y tuvimos unas semanas muy duras, hasta que descubrimos el truco del saquito. Cuando me dicen que ya debe espaciar bastante las tomas, me río por no llorar.

Con su hermana tiene una relación de amor/empalague que es muy bonita y, a la vez, muy peligrosa, ¡porque se lleva cada viaje, la pobre...!  Y es que a cada cual lo suyo, que, a veces, en su afán de estar sobre su hermana, se pasa y la otra la coloca en su sitio de un mamporro.

Me gusta mucho cómo está creciendo, cómo está avanzando, cómo va alcanzando sus pequeñas-grandes conquistas.

Es una niña preciosa que crece demasiado deprisa. Pero que no sea de otra manera, que así es como debe ser.

martes, 27 de noviembre de 2012

2 años

Hace dos semanas que Pirañita cumplió 2 años. Hay quien suele hablar de ellos como "dos añitos", como si por ser pocos fueran pequeños. Pero no, Pirañita tiene 2 añazos. Mi bebé ya es una niña.

No para de hablar. Te lo cuenta todo, te lo explica todo... Y, si no le haces caso, se lo cuenta a su hermana o a una muñeca. ¡Y por teléfono no os cuento! Las abuelas están encantadas, aunque casi no la entienden.

A nivel de motricidad creo que se desenvuelve bien, pero sin especiales aspiraciones. Está en su sitio, ni más, ni menos. Está caminando un poco más y consigue ir y volver ella del parque o de algún paseo por el barrio, pero le cuesta mucho esfuerzo y se cansa bastante; lo que se puede llegar a convertir en un plantón en toda regla: "Ya no doy un paso más." Y, cuando eso sucede, no veáis qué mal lo pasamos las dos: Ella porque no puede/quiere más, y yo porque no puedo cargarla y empujar la silla de su hermana a un tiempo, especialmente si es cuesta arriba.

En cuanto a la motricidad fina, creo que va muy bien. Le gusta dibujar y hemos encontrado una mina en la actividad de pintar en la bañera. Sencillamente le chifla. También quiere escribir y, en ocasiones, pide que guíe su mano con la mía, para conseguir algo legible. Además, ha empezado a controlar bastante las tijeras y sus cortes ya no son inconexos, sino que puede hacer una línea en el papel haciendo un corte tras otro.

Está muy mimosa. A veces también pelusona. Quiere muchos brazos, mimos, abrazos... También imita a su hermana cuando ve que la animamos por algo que ha hecho. Y, lo más gracioso, me pide que le diga que estoy orgullosa de ella cuando cree que ha hecho algo bien. ¡Está preciosa!

Estamos intentando que se duerma sola. Es un proyecto sin prisas, pero creemos que ha llegado el momento de que vuelva a conseguirlo. Estamos utilizando la misma técnica que la otra vez: Entrar y salir de la habitación con distintas excusas, hasta que estás dormida. Tarda mucho en dormirse y nos llama de vez en cuando, pero lo está haciendo muy bien.

Hace tiempo que no hablo del PIS, y creo que procede, porque tiene un control diurno muy bueno (con pocos accidentes). Además, ha adquirido mucha autonomía, llegando a ir ella sola al orinal, hacer sus cosas, limpiarse, vestirse, ¡y limpiar el orinal! (No veáis cómo quedó el baño, pero me sentí tan orgullosa...)

Está avanzando mucho en todo el tema de la lectura e identificación de letras. Cuando la semana pasada trabajamos la "M" supo cuál era y qué sonido hacía, sin que yo se lo dijera. Además, canturrea el abecedario bastante bien.

Y, en cuanto a las canciones, está la mar de animada. Su favorita era "Cumpleaños feliz", hasta que descubrió "Twinkle. Twinkle Little Star",que ahora está en lo más alto de su lista.

Me encanta ver cómo se relaciona con su hermana. La adora, pero a veces se cansa de que la siga y quiera coger todo lo que ve en sus manos. Por otro lado, como el proceso es recíproco, me toca lidiar con más de un golpe, empujón, morros, llanto...Pero la abraza, le pide perdón, intenta hacerle partícipe de sus actividades, le cuenta cosa, le explica lo que hace, lo que no puede hacer...

Una cosa que me llama mucho la atención es que se ha vuelto muy empática, especialmente con el sufrimiento ageno. En cuanto ve a alguien lloran o estar triste, avisa y, si la animas, intenta intervenir. Es una monada.

Su socialización va fenomenal. Ha empezado a mostrarse algo tímida con los desconocidos, lo cual me parece apropiado, y saluda con mucha alegría a la gente que conoce y/o le gusta. También pregunta por sus amigas del parque, aunque luego se peleen por el juguete más tonto. De todos modos, estamos experimentando la ivernación del parque, porque hay pocos papás que bajen a sus retoños a estas alturas de año, así que estamos echando de menos a muchos amiguitos.

Así está nuestra niña de dos años. Hecha una campeona. Echo de menos ami bebé, pero es una gozada verles crecer.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Circles

El martes, Pirañita dibujaba y me decía:

- A circle. Otro circle. Dos circles. Two.

Después hizo un garabato y le dije que parecía un tres.

- Otro three.

Y dibujamos otro tres.

Después quiso que interpretara cada uno de sus garabatos y le dijera qué eran.

A veces lo mejor es dejarles hacer lo que les dé la gana y dejarse sorprender.


martes, 20 de noviembre de 2012

Calentito...

Cachorrito es como un agujero negro del sueño: Evita que duerma, sin dejar de dormir ella, así yo estoy hecha unos zorros y ella espídica como el Demonio de Tazmania (el de dibujos, no el carroñero australiano).

La técnica está depuradísima: Ella se despierta, me despierta a mí, la pongo a la teta, se duerme, la coloco en su cuna y... ¡Buuuaaaaaa...! Vuelta a la teta, dormilra, cuna... ¡Buuuaaaaaa...! Y así hasta por la mañana, que se la lleva su padre para que yo arañe unos valiosos minutos con Morfeo (no, no es mi amante, es una forma de hablar).

Y ahí voy yo: Acatarrada, agotada, dolorida desde las cervicales al coxis... Hecha una pena.

Pero ayer, cuando la estaba acostando, sucedió algo. Quizá fue inspiración, o un milagro, o un delirio producido por la privación de sueño. No lo sé. Pero funcionó.

Cogimos una bolsa de esas que se calientan al microondas para el dolor, la pusimos un par de minutos y la dejamos en la cuna. Una vez dormida, aparté la bolsa un poco y coloqué a mi bebé en su lugar, con parte de su cuerpo en contacto con la bolsa.

No nos engañemos. No he dormido del tirón. Me habré levantado 8-10 veces, ¡pero he dormido!

Horizontalidad, ¡cómo te había echado de menos!

Al mejor de los payasos

De niña, recuerdo como nos levantábamos con "La guardería" y llegábamos del cole para ver "La merienda". También recuerdo un evento en el teatro de Colón al que fuimos con mi padre.

Aún hay un disco en algún lugar del cuarto de mis padres: "Para mis niños de 30 años". Nadie tenía esa.edad en mi casa, mis padres se pasaban y mis padres se quedaban cortos, pero fue un regalo para alguien, aunque no recuerdo quién.

En la carrera tuvimos que hacer un trabajo de música que consistía en recopilar canciones infantiles. La profesora comentó que estaba claro que éramos la generación de los payasos de la tele. Había canciones que variaban de una lista a otra, pero las de la familia Aragón estaban en todas.

Creo que Miliki fue mucho más que un payaso, porque a mí los payasos no me gustan. Era un animador y un artista y con 83 años nos ha dejado, llevándose con él un trocito de nuestra infancia.

Pero su legado sigue, y mi hija me pide que le cante Hola Don Pepito o El Auto de Papá cuando le apetece participar en la canción.

Espero que disfrute en Cielo, porque hizo a muchos disfrutar en la Tierra.

Descanse en paz.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Nuestro primer lapbook

Esta semana, nuestro lapbook de animales ha estado en nuestras cajas diarias.

Como Pirañita hace sólo las cajas que quiere, esta semana no ha hecho todas más que un día y sólo ha cogido el lapbook un par de veces.

Ha hecho las dos actividades y le han gustado bastante. Con la de las fotos es bastante autónoma, pero necesita apoyo con la de los números.

En general, creo que ambas actividades tienen demasiados elementos, lo que hace que las tareas sean complejas y largas para ella. Eso hace difícil que realice la actividad completa, pero no le impide hacer parte y dejarlo cuando se cansa.

Con lo rápido que avanza y se desarrolla, seguro que pronto le vendrá como anillo al dedo. De momento, sin presión: Que haga lo que quiera y lo disfrute. Eso es lo que importa.


sábado, 17 de noviembre de 2012

Pintando en el baño

Había leído en alguna parte la posibilidad de utilizar pintura de dedos en la bañera, pero, aunque salga bien, me daba pereza la limpieza.

Sin embargo, aquí encontré una receta para hacer una pintura sencillísima y que se va al darle con la ducha.

Es lo más sencillo del mundo: Mezclar espuma de afeitar con colorante alimentario.

El problema es que me equivoqué y compré gel en lugar de espuma. ¡Y era azul brillante!

Pues nada, baño temático azul: Gel azul, colores secundarios del azul, agua con colorante alimentario azul... ¡Y a disfrutar!

Le ha encantado. Ha pintado las paredes y su cuerpo, tanto con las manos como con el cepillo de su hermana.

Seguro que repetimos.


Si las madres dominaran el mundo...

...la lluvia nunca mojaría la ropa tendida.

viernes, 9 de noviembre de 2012

El dulce hogar de Chi

Quise iniciar a Pirañita (y a Cachorrito por proximidad) a un tipo de narrativa con la que aún no habíamos trabajado: La viñeta.

A mí me gustan los tebeos, en el sentido amplio de la palabra. A su padre le chiflan.

Todos los meses, en esta casa se invierte una cantidad interesante de dinero en este tipo de material, así que me parece lógico que queramos compartirlo con las niñas.

El asunto es por dónde empezar y cuándo.

Tenía el primer tomo de "El dulce hogar de Chi" repetido y me pareció perfecto para empezar.

Chi es una gatita perdida que encuentra una familia formada por un niño pequeño (como Pirañita, más o menos) y sus padres. A partir de ahí surge una historia ligera y divertida que te hace sonreír página tras página. Si, además, tienes o has tenido gatos, verás muchas vivencias personales reflejadas en la relación de este entrañable minino con el mundo.

Además de una historia sencilla, entretenida y cercana, este manga tiene un atractivo extra: La edición, pues se trata de una de las pocas colecciones de su género totalmente a color.

A Pirañita le encanta el ratito al día que le dedicamos al capítulo que leemos y siempre se queda con ganas de más.

Aún tenemos muchos tomos por delante, pero quiero estar atenta para encontrar otros títulos que pueda disfrutar. De momento, he visto que en nuestra biblioteca tienen algunos tomos de Yotsuba y algunos tebeos Disney. Supongo que en algún momento empezaremos a incluirlos en nuestro paquete semanal de material de préstamo.

martes, 6 de noviembre de 2012

Enganchada

Así es como me siento, ¡y eso que ni siquiera me he hecho un usuario todavía!

Me refiero a la plataforma Pinterest.

Manualidades, adornos, ideas para los críos, recetas.... Un montón de ideas chulas y mucho DIY son lo que me ha llevado a empezar a dar saltos de un lado a otro.

De un tiempo a esta parte, había visto a mucha gente compartir cosas a través de esta plataforma y, al final, creo que acabaré haciéndome una cuenta, aunque sólo sea para almacenar todas las ideas que comparte la gente y, si no, acabo dejando en el olvido o perdiendo.

Lapbook #1: Animales salvajes

Hoy he preparado mi primer lapbook para Pirañita. Tenía ganas, pero cuesta sacar tiempo.

Las actividades las he sacado de la página de Homeschoolshare, que tiene actidades para distintos niveles.
En lugar de carpetas, he utilizado algunas actividades en DinA3 que habíamos hecho y que hacen un fondo bonito.

No he querido ser muy ambiciosa y me he limitado a un lapbook de dos caras, con una sola actividad en cada una. Por un lado, una actividad para contar animales y, por el otro, una de juntar imágenes.

He dejado un bolsillo en medio, por si quiero añadir pegatinas, o algo así.

Ya os contaré qué le ha parecido.

Os dejo con las fotos.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Ya no volverán...

Ayer le di el relevo al Superpapá, porque Pirañita no se dormía ni a tiros. Así que entré, le pregunté si iba a dormir, me dijo que no, le expliqué que estaba allí para ayudarla a dormirse y que, si no iba a dormir, no me correspondía estar allí y salí un momento de la habitación.

No había salido de la habitación cuando empezó a quejarse, así que volví después de intercambiar impresiones con su padre. Le pregunté si iba a dormir y me pidió brazos.

La cogí en brazos y nos sentamos en el sillón. Habitualmente, busca posturita y, como no acaba de estar cómoda, me pide que la devuelva a su cama. No fue el caso.

Se acurrucó con la cabeza en mi hombro y decidí empezar a contarle algo. Le dije que iba a ser su cumpleaños dentro de poco más de una semana, que ahora tenía un año e iba a pasar a tener dos, porque haría dos años del día en que nació.

Empecé a contarle cómo fue aquel día. Ella estaba en la tripita de mamá y era un bebé muy chiquitín. Mamá la quería mucho. Le conté cómo rompí aguas, que fuimos al hospital, que Papá estuvo a nuestro lado, que la queríamos mucho, el susto que nos dio tras la epidural, la vuelta de cordón, el miedo a no ser capaz de sacarla, lo bonita que era cuando me la pusieron encima, la ilusión con la que lloraba su padre, c porqué la llamamos Pirañita... Y una y otra vez repetía lo guapa que era, lo mucho que la quería...

Estaba sentada en el sillón en el que la he dado de mamar tantas veces, la he dormido tantas noches, le he cantado tantas canciones...

Pero ya es grande. Ya es casi hasta mayor. La tenía en brazos, pero ya no cabe en mi regazo. Hace un año que nos destetamos. Ya no tengo ni fuerza para pasearla.

Me pidió que le cantara. Elegí una canción del repertorio y me dijo que esa no, que quería una nueva. Pensé un poco, porque lo que pedía no era fácil y elegí una que hacía mucho que no cantaba.

Se estaba durmiendo cuando se despertó su hermana y su padre entró para darme el relevo.

Pirañita se resistió. Estábamos tan a gusto... Pero no había negociación posible.

Cambié de cuarto y de niña. Me puse a Cachorrito al pecho y me dejé llevar por el hilo de pensamientos que había comenzado en el otro cuarto.

Miré a mi pequeña, la sentí. No hacía tanto que mi hija mayor era así. Y eso que Cachorrito está enorme.

La recordé pocos meses antes, pequeña, calida, frágil, tierna... Y la eché de menos.

Supe que ese momento era especial, como todos los que pasamos juntas. También supe que no volvería, que dentro de nada recordaré estos momentos como "cuando era pequeñita" y que, antes de poder darme cuenta, estará como su hermana.

Entonces me pregunté si, al igual que yo hago con ellas, mis padres me miran alguna vez a mí con esa ternura que no se puede explicar y añoran aquel tiempo en que la bolita rechonchita era yo y los brazos eran los suyos.

Estoy segura de que a mí me pasará cuando mis hijas tengan mi edad.

viernes, 2 de noviembre de 2012

8 meses con Cachorrito

Otra vez me pilla el toro. Ando bastante liada, pero no quiero dejar de escribir esta entrada, así que allá va.

Está muy grande. No sé cuánto, porque hace tiempo que no la peso, pero la última vez pesaba 9 kg, así que al menos 9'5 no se los quita nada. Mis brazos dicen que más, pero igual es por la ropa de invierno... En cualquier caso, está vistiendo ropa de cuando su hermana tenía un año y le va ajustando poco a poco, así que...

A nivel motriz, empieza a estar muy segura de pie. Se levanta, se sienta, se levanta. Se pone tiesa como una vela, cambia de mueble... Incluso la he visto dando algunos pasitos tras el correpasillos. De todos modos, como se desplaza con tanta seguridad a cuatro patas, en cuanto quiere llegar un poco más allá, vuelve al suelo y llega a la siguiente superficie gateando.

Además, le ha cogido el punto a eso del columpio y ya se agarra solita mientras la empujo. Ya no tengo que estar sosteniéndola, porque ella es capaz de mantenerse segura por sus propios medios. 

En cuanto a la motricidad fina, sus manos se dirigen inequívocamente al objeto que quiere coger, lo toman, lo agitan, se lo llevan a la boca. Come con las manos, por lo que tiene muchas oportunidades de entrenar. A veces, veo cómo hace pinza con el pulgar, pero aún no lo hace de forma consistente.

Está muy atenta a todo y la he pillado moviendo el culete alguna vez al son de alguna música. Supongo que deberíamos ir enseñándola a bailar. Me suena que Pirañita no era mucho mayor cuando empezó.

Ya dice "Papá", "hola", "Mamá", y parloteos varios en general. No creo que sepa lo que dice, ¡pero lo dice tan bien! Me encanta su verborrea.

Se ríe un montón. Se descacharra. Uno de los papás del parque dice que es una cachonda, aunque a veces se ponga seria. Le encantan las cosquillas, las carantoñas, que le hagan caso... Está socializando un montón y me tiene enamorada. Aún extraña un poco, especialmente cuando está cansada, pero se le da genial conquistar al personal con su sonrisa arrolladora.

Con su hermana la relación es preciosa y aterradora a un tiempo. Está deseando jugar con ella, pero como le pega unos viajes de aúpa, a veces llora preventivamente, cuando percibe las "afectuosas" intenciones de su hermana. De todos modos, nadie consigue sacarle una sonrisa tan rápido y fácil como Pirañita. Adora a su hermana, aunque también la teme (y con razón).

Ya come casi de todo. Faltan algunas frutas, de esas que dicen que son más alergénicas, el pescado azul, el cordero (porque en casa no lo hemos comido desde que empezamos la introducción de alimentos), las verduras de hoja (aunque algo de col ha caido en algún puré), la miel... Vamos, las cosas que recomiendan que dejes para el final y aquellas que en casa se comen entre poco y nada. Por lo demás, come exactamente lo mismo que nosotros, cortadito fino y, generalmente, a puñados. También practico el dejarle la cuchara llena para que ella se la lleve a la boca, pero luego no me la quiere devolver. No le gusta que le den de comer, así que no consigo que coma demasiada cantidad, pero, como seguimos con pecho tras cada comida, no me preocupa demasiado. Eso sí, las papillas de desayuno eran un desastre, así que ahora le damos galletas directamente y la leche "recién exprimida" por ella misma.

Por cierto, ¿he dicho que está preciosa? Mucha gente me dice que cada vez está más guapa. Supongo que es porque cada vez es más grandota, está más hechita y más niña y menos bebote, aunque aún me quede bebé para rato (espero).

Si las madres dominaran el mundo...

...los parques tendrían una zona infantil cubierta para los días de lluvia.

Mi más sentido pésame

Hoy en las noticias hemos visto como unas chicas que habían salido con sus amigos a pasar una noche divertida en una fiesta no han vuelto, ni volverán a casa.

Había alcohol, drogas y, sobre todo, una dejadez absoluta. Aunque hubieran cumplido con el aforo, habría podido ser igual, pues parece que sólo una salida estaba abierta y la estampida huyó sin control hacia ella.

No es casual que hayan muerto chicas: Una constitución menos robusta y, sobre todo, peor equipadas: Faldas, tacones... Más fácil caer, más difícil levantarse, casi imposible correr...

Y ahí estarán sus madres: Desgarradas, indignadas, llorosas, destrozadas.

Ahora, como dice la Biblia, "el llanto y el rechinar de dientes". Habrá que buscar culpables, habrá alguna multa, quizá alguien pise una cárcel, pero esas niñas ya no volverán a casa. Esas madres, no podrán volver a abrazarlas.

Hoy pienso en ambas, hijas y madres, y se me hace un nudo en el estómago. Porque yo soy hija y soy madre, y es tan horrible...

Rezo por ambas. Por las niñas, para que estén en el Cielo. Por las madres, para que vivan su duelo con el consuelo de los Hijos de Dios y, así, puedan continuar con sus vidas sin perder contacto con sus hijas, que viven en Cristo.

lunes, 29 de octubre de 2012

Cambio de hora... ¡Insumisión!

Toda la vida, he odiado el cambio de hora de invierno. Si los días ya son cortos de por sí, ¿qué necesidad hay de acortarlos más?

Ha pocas cosas más deprimentes que levantarse de noche y salir del curro de noche. Es como vivir en una oscuridad perpetua, incluso si tienes una ventana maravillosa con luz natural en la oficina. Si esto último no se da, la sensación es casi sofocante.

Dicen que se ahora... Pero no dicen quién. Las familias no, porque pasan una hora extra de oscuridad y frío en casa. Son las empresas las que ahorran a costillas de los trabajadores, que gastan más luz y calefacción en casa.

Pero, este año nadie me dice dónde ni cuándo tengo que estar. Soy una mamá en casa y soy yo quien pone las normas. Además, mi marido tiene flexibilidad de entrada y salida del trabajo, por lo que nos hemos declarado insumisos del cambio horario.

Ahora sí que somos europeas, porque comemos entre las 12:00 y las 12:30, los baños empiezan como tarde a las 19:00 y aquí todos en la cama bien prontito (o lo que se dejen), porque también nos levantamos una hora antes.

Cuando comentaba mi plan maestro con otras mamás, sé que muchas se hubieran apuntado a la insumisión si no fueran esclavas de las guarderías y colegios. Porque, seamos francos, ¿qué haces con los niños tooooda la tarde en casa y sin poder salir porque a las 18:00 de la tarde está anocheciendo y hace un frío del carajo?

¡Insumisión al cambio horario!

Si tu vida te lo permite, únete.

sábado, 27 de octubre de 2012

Vamos a la biblioteca

Las niñas y yo llevamos ya un tiempo yendo semanalmente a la biblioteca.

Al principio, íbamos los martes por la mañana, pero la semana pasada lo cambiamos al miércoles por la tarde para participar en la actividad de cuentacuentos que hay programada semanalmente para los más pequeños.

Esta semana volvimos y debo decir que estoy un poco decepcionada. Mi hija menor, por supuesto, no se engancha con el cuento, ni mucho menos; pero esperaba que la mayor mostrara un mínimo interés.

No sé si es la excitación del entorno, la presencia de tantos niños, la posibilidad de rodar como una croqueta sobre una colchoneta, que los tipos que cuentan los cuentos tampoco tienen mucha gracia (y esto es un hecho ya demostrado), que la actividad no está orientada para niños de su edad... O todas a la vez.

El primer día, al menos, el narrador hacía que los niños se movieran y participaran mucho y, por imitación, mi hija también hacía los gestos y decía las cosas que se esperaban de ella. La segunda vez fue un desastre porque, además, el cuentacuentos hablaba casi susurrando y hasta a mí me costaba seguirle.

En ambos casos, los cuentos eran bastante tontos y aburridos, lo que no creo que ayude tampoco demasiado a que los niños se enganchen. Pero bueno, parece que los mayores, en su afán por participar y tras muchos años de adiestramiento en la escuela, son capaces de mantener la calma hasta el final. La mía, que es más agreste que las flores del campo, no es capaz de tener el culo quieto y he tenido que ir en su busca y captura en varias ocasiones, pues encuentra que la maleta del cuentacuentos, llena de marionetas y juguetes, es más atractiva que el cuento.

La segunda vez ni siquiera esperé a que terminara el cuento y me marché, porque tampoco es plan de seguir dando la nota cuando la cosa no va a ir a mejor.

Por tanto, volveremos a ir los martes por la mañana, que no hay nadie en la sala infantil y mis niñas pueden mostrarse todo lo agrestes que son, coger un libro detrás de otro para que mamá se lo lea o sólo para echarle un ojo, y tomar prestados aquellos que hayamos elegido para la semana.

Además, el segundo día que fuimos saqué carnet de biblioteca a Pirañita y es ella quien, con ayuda y bajo la supervisión de mamá, saca y devuelve los libros. Quiero que sea una persona autónoma y creo que poder elegir, sacar y devolver sus propios libros es parte de ello. Y, cuando sea capaz de leerlos sola, ya no os quiero ni contar.

Creo que, aunque muy estresante para mí, ir a la biblioteca es una actividad muy educativa para ellas.

viernes, 26 de octubre de 2012

23 meses con Pirañita

Un poco más y me dan los dos años, y es que ya no queda nada para que nuestra hija mayor deje de ser definitivamente un bebé para ser una niña en toda regla.

Este mes el lenguaje a seguido mejorando: Más vocabulario, estructuras más complejas, diferenciación de los dos idiomas (español e inglés). Además, ha empezado a contestar cuando rezamos e intentar cantar parte de las canciones. ¿Su favorita? "Cumpleaños feliz".

Desde el punto de vista motriz, se nota que está mejor coordinada, tanto en la marcha, como en la carrera. Aún lleva los brazos bajos en esta última, pero noto cómo los va subiendo poco a poco.

A nivel de motricidad fina, la noto suelta. Estamos trabajando las típicas fichas de seguir líneas y, cuando quiere, consigue seguir alguna línea recta. Maneja muy bien los objetos pequeños y los coloca con bastante precisión.

Ya conoce un buen número de colores y le gusta identificarlos y que se los vayas diciendo. Sólo los dice en inglés, pero es cuestión de práctica que los aprenda en español.

Está muy interesada por los números y los colores. Tanto es así, que hemos empezado a trabajarlos de forna explícita. El detonante fue el día que me empezó a pedir que le leyera las matrículas de los coches. Yo no hubiera empezado tan pronto, pero, si ella lo pide, creo que hay que dárselo.

También identifica algunas formas: Círculo, estrella, corazón...

Como ya he dicho, todo le llama la atención. Le gustan especialmente las flores. Las busca, las señala, identifca su color...

Desde el punto de vista social, ha avanzado mucho. Ya nombra a sus amigas del parque, pregunta por ellas y ha participado en su primer cumpleaños infantil.

Su relación con su hermana también prospera. Ahora me da casi más miedo cuando la quiere que cuando se enfada. Se tira sobre ella, le da besos, intenta montarla como si fuera un caballo, la agarra y empuja para que vaya a donde ella quiere... Busca la interacción y pregunta por ella cuando no está.

Con los adultos, muestra claramente sus preferencias, a veces se pone tímida y se relaciona con mucha normalidad.

En cuanto al PIS, seguimos con pequeñas fugas, ha empezado a usar el váter (aunque prefiere el orinal) y se limpia solita (y luego mamá repasa). Aún usamos pañal para la siesta y la noche.

De tamaño, está enorme. No la he medido ni pesado, pero mi espalda puede confirmar que lo que digo es cierto. ¡Y está usando una 26 de pie!

Mi bebé se hace mayor. Es triste y emocionante a un tiempo.

jueves, 25 de octubre de 2012

Si las madres dominaran el mundo...

...los rotuladores sólo serían endelebles cuando los usa mamá.

Miércoles con educajas: En el colegio

Ya vuelvo a tener un "Miércoles con educajas" en jueves... Si no tuviera la etiqueta, igual debería cambiarle el nombre...

Tengo una amiga que es profesora de educación infantil. Este año está dando clase a niños de 5 años.

En el momento en que le hablé de las educajas, vio en ellas un potencial, tanto para trabajar en casa con sus hijas, como para incluirlas dentro de su organización en el aula.

Es una persona innovadora y ahora está trabajando por proyectos y organizando la clase en rincones. Su idea es incluir tareas a modo de cajas en esos rincones, de modo que los alumnos tengan una serie de actividades que realizar, en este caso, a lo largo de la semana, autoregulándose y gestionándose a sí mismos.

Su objetivo es que desarrollen la autonomía y, ya de paso, tener más tiempo para el trabajo individualizado o en pequeño grupo con sus alumnos.

Uno de los problemas que se ha encontrado es el tema organizativo.

¿Cómo marcar qué cajas están hechas y cuáles no? ¿Y si la tarea está empezada, pero no terminada?

Yo le he propuesto que haga un cuadro de doble entrada, con los nombres de los alumnos en un lado y las cajas en otro, además de una columna extra de "Ahora estoy haciendo...". La idea es que el niño no deje nada en la caja, sino que, al comenzar una, tome la tarjeta correspondiente y la coloque en la columna de "Ahora estoy haciendo...". Cuando la termina, la coloca en la casilla de la matriz que corresponda. De este modo, es muy visual lo que cada uno está haciendo, qué ha terminado y qué le queda por hacer.

Espero que le salga muy bien.

Actividades de la semana #2

La semana pasada, quería sacar partido  las hojas que recogimos la semana anterior y trabajar sobre el otoño.

Fue un poco descepcionante descubrir lo rápido que se habían degradado las hojas y, a partir del jueves, trabajamos con hojas impresas, porque las otras estaban hechan una lástima.

Tema de la semana: Otoño

Actividad 1: Nuestro árbol 1: El tronco

Esta actividad es parte de un proyecto en dos sesiones. En esta primera sesión, pintamos un DinA3 de marrón. Cuando secó, mamá le echó imaginación para ver cómo había quedado el tronco y perfilarlo.

Actividad 2: Nuestro árbol 2: Las hojas

Pegué nuestro tronco en la puerta de un armario y preparé celo y parte de las hojas que recogimos la semana pasada para ir pegándolas encima. Como las hojas no estaban secas, pegaban un poco mal y la benjamina de la casa iba arrancando lo que íbamos pegando, pues toda su obsesión era zamparse las hojas.

Pero, bueno, al final, no quedó mal del todo.
 
Actividad 3: Pintando con hojas
Esta actividad fue un desastre desde el punto de vista de su propio concepto, pero, como es maravillosa, mi hija le dio otro sentido y siguió siendo valiosa.

La idea inicial era mojar las hojas en pintura diluida, pero nos pasamos de agua y no pintaba nada, así que pusimos pintura sobre la que pasábamos las hojas, pero no se impregnaban lo suficiente. Al final, probamos a externer pintura y presionar con las hojas encima, pero apenas se apreciaba.

Lo de las hojas fue un fracaso, pero jugamos con agua coloreada y pintura de dedos y lo pasamos muy bien (aunque Mamá se frustrara un poco...).

Actividad 4: Clasificar hojas por su aspecto

Esta actividad la hicimos el jueves y, como nuestras hojas naturales estaban inservibles, opté por entrar en Recursos para Educación Infantil e imprimir varias copias de algunas imágenes chulas de hojas. Después, se las dejé a Pirañita en una de sus educajas y a ver qué salía.






Aquí podéis ver el resultado, sobre la banqueta del baño, porque yo estaba limpiando y se vino a jugar cerca.
 
Creo que aún está un poco inmadura para estas actividades, pero le gusta manipular las imágenes y hacer sus composiciones.

Actividad 5: Clasificas hojas por su tamaño y/o forma

Utilizando las mismas imágenes del día anterior, hice varias copias en distintos tamaños.

Le gustaron mucho, aunque, de nuevo, ordenó a su aire.

Actividad 6: Taller de gusto

Esta semana hemos trabajado los cuatros sabores básicos tradicionales. El unami lo hemos dejado fuera porque no sabía cómo presentarlo, ya que yo misma sólo tengo una idea orientativa de cómo sabe y no conoco ningún alimento en el que se presente de forma tan dominante como para no confundirlo.

Fue una actividad que desarrollamos en varios días: 
- Lunes y martes: Salado (sal) y dulce (azúcar).
- Miércoles y jueves: Amargo (té) y ácido (limón).

Lo hice con las dos niñas y me resultó sorprendente. A Pirañita le gustaron todos sin excepción. A Cachorrito todos menos el ácido, con el que ponía una cara muy divertida.

Además, todos los días leíamos: "Aprende los sentidos. El gusto con el Panda Pablo". Es un libro muy flojo, pero es el único que teníamos en casa sobre este tema.

Fue una semana intensa y muy divertida. 




miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Educación o adiestramiento?

A veces veo a otros padres con sus hijos y me gusta observar cómo actúan: Cómo se mueven, hablan, tocan, miran, hablan, relacionan...

Y he localizado a un tipo de padres que me llaman la atención: Los "adiestradores".

Supongo que suena un poco peyorativo, pero no sé cómo llamar a una persona que utiliza el condicionamiento operante para obtener un comportamiento, si no es éste.

Lo sé, lo sé... Todos usamos sistemas de refuerzos con nuestros hijos en mayor o menor medida, de forma más o menos consciente. Todos tenemos un punto de "adiestrador" de niños, y me parece algo, no sólo normal, sino incluso bueno.

Pero los padres "adiestradores" lo son de manual. Y no lo digo por decir, pues la mayoría siguen pautas externas de algún libro, psicólogo, curandero... Alguien les ha dado una receta magistral que soluciona el problema concreto que genera el niño: Agresividad, rabietas, dormir...

Si el niño hace "a", usted haga "b" y, sobre todo, no se le ocurra hacer "c" y "d".

Hoy día, como está mal visto, se suelen evitar los castigos corporales, los gritos y los insultos. El castigo suele ser el aislamiento y la recompensa el reinicio de las relaciones.

El ejemplo más concreto que se me ocurre es el "has hecho esto, pues ahora quédate aquí a pensar".

He oído a algunos padres quejarse de que no les funciona. Supongo que depende de la percepción del niño sobre su propia exclusión y el modo en que maneja el peso afectivo de esa situación.

A mí, la sola idea de que pensar sea un castigo me repele,  por lo que probé el "5 segundos sin jugar". No.me marchaba, no la ignoraba, sólo le hacía quedarse quieta y le decía que la quería, pero que tenía que comprender que golpear (que es el único motivo por el que la castigaba) no era lícito. Nunca llegó a los 5 segundos porque ella se angustiaba y, cuando notaba su malestar, daba por supuesto que el castigo había funcionado (se había dado cuenta de que algo no estaba bien) y generaba un momento de reconciliación y consuelo.

Incluso esta exclusión descafeinada hacía sufrir mucho a mi hija y, en poco tiempo, la desterré como método. Hoy día sólo le hago pedir perdón e intento que sea en un ambiente de reconciliación, mimos y besos para todos. No niego que, en ocasiones, cuando la pillo en medio de una agresión a su hermana, le pido que se aparte, a veces de malas maneras, o la aparto yo con poca delicadeza. Pero, en el momento en que la víctima está en una posición segura, surge la oportunidad de reconciliación. Si intento forzarla, casi siempre la rechaza; pero, si la invito con cariño a participar con un beso y un abrazo en el consuelo de su hermana, suele acceder inmediatamente.

Una cosa que me incomoda muchísimo del adiestramiento por exclusión es la incapacidad que se genera para que el niño pueda ir a pedir perdón, iniciar su proceso de reconciliación y asumir como propia la empresa de resarcir al otro por la agresión.

He visto a niños llorando cuyos padres no sólo no los consuelan, sino que no aceptan ningún acercamiento por parte de su hijo lloroso. He visto niños que se autocastigan, a veces tranquilos y a veces llorando a moco tendido.

Veo niños sufriendo y padres deseando poder estar ahí para ellos, haciéndose los duros para que el niño ni siquiera lo sospeche. Hay que seguir la norma o el condicionamiento no funcionará.

No veo que esos niños se porten mejor que otros. A veces, incluso da la sensación contraria, porque sus padres "están a la que salta", pues no puede quedar acción sin castigo, incluso aunque los niños hayan terminado llegando a algún tipo de compromiso entre ellos.

Pensando en ello, mi conclusión es que los padres a los que llamo "adiestradores" se diferencian del resto porque el énfasis de sus procesos está en lo reprobable y el sistema se basa en refuerzos negativos y modelos de "amor condicionado".

En la carrera estudié que esos modelos producen niños obedientes y llenos de inseguridades. Sospecho que eso no lo cuenta el manual de turno.

Sólo espero que dentro de mi modelo educativo mis hijas tengan una certeza: No hay nada que puedan hacer que me pueda llevar a no quererlas, que sea irreconciliable, que no se pueda perdonar (que no disculpar). Eso no significa que sus acciones no vayan a tener consecuencias, sólo que esas consecuencias no serán que sus padres no las quieran o las alejen de ellos.

Todos "adiestramos" a nuestros hijos en mayor o menor medida. Yo me propongo hacerlo en positivo.

Vosotros, ¿cómo "adiestráis" a vuestros hijos?

martes, 23 de octubre de 2012

Por un hospital más humano

Siempre me han parecido horribles las políticas superrestrictivas que hay en las UCIs respecto del acompañamiento de los pacientes. Son varias las personas que conozco a las que han mandado a casa tras una urgencia con un ser querido (padre, madre, hijo, hermano...), por no ser horario de visita en la UCI para, poco tiempo después, recibir una llamada de condolencia por la muerte de esa persona.

Hablamos de gente que ha muerto sola, alejada por la burocracia de sus seres queridos, que hubieran hecho lo imposible por acompañalas.

Y no digo que no hayan de haber limitaciones o precauciones, pero de ahí al aislamiento afectivo... Yo lo veo como una forma de maltrato al paciente.

Y, si con adultos me parece horrendo, ¿qué decir de las UCIs infantiles?

Si está demostrado que los pacientes mejoran antes y tienen mejor pronóstico con sus seres queridos cerca, si es una batalla que ya se ganó para los prematuros, si ya hay muchos hospitales de Madrid (Ramón y Cajal, Gregorio Marañon, 12 de Octubre, Niño Jesús...) que ya permiten a los niños enfermos sentirse arropados por sus padres, ¿por qué La Paz tiene que ser una excepción?

Algunos padres, hartos de verse forzados a sufrir viendo a sus hijos padecer más trauma por la separación que por la enfermedad, el dolor físico o los procedimientos médicos; se han unido para cambiar las cosas.

Aquí podéis firmar para apoyar esta iniciativa por la apertura a los padres de la UCI pediátrica del Hospital Universitario de La Paz.

Gracias a todos por firmar. Miles de niños y sus familias os lo agradecerán. Y, si podéis darle difusión, hacedlo, por favor.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Miércoles con educajas: Las nuestras

Llevamos un par de semanas con esto de las educajas, así que aún no hay nada cerrado.

Nosotros elegimos utilizar cajones de sobremesas para nuestras cajas. Están bien, porque caben bastantes cosas, aunque se quedan pequeñas para algunos libros. Cuando eso sucede, coloco los libros encima del "mueble".

Descubrimos que es mejor poner los cajones de abajo arriba, para mantener el efecto sorpresa.

En nuestro caso, elegimos utilizar 8 cajas, en lugar de las 12 que propone Sue, porque nuestras nenas son aún pequeñas y pensé que no necesitábamos tantas. A veces dudo si me he pasado y, otras, si me he quedado corta.

Nuestras cajas están numeradas, pero por poner algo. En realidad, trabajamos en modo "buffet", se hacen según apetece y, además, no hay ni mínimos, ni máximos. Si se hacen, genial; si no, no pasa nada (aunque confieso que suelo animar a Pirañita a terminar las suyas).

En cuanto al tiempo y la asistencia materna, no hay límite. El tiempo, porque ella misma no aguanta la misma actividad mucho rato; y la asistencia, porque no veo razón para ello. De hecho, quizá debería ser yo quien me autolimitara las intervenciones, porque, a veces, creo que intento guiarla de más.

De momento, nos están gustando, pero llevan mucho trabajo, a pesar de que mantengo material de un día para otro y trabajo mucha rotación de material con pequeñas novedades. Pero da igual, porque no quiero que todos los días sean iguales y, aunque sea lo mismo, al menos, que aparezca en un orden distinto. Al final, entre unas cosas y otras, me estoy acostando a las tantas todos los días.

Para muestra un botón: Mi "Miércoles con educajas" es en jueves...

viernes, 12 de octubre de 2012

Si las madres dominaran el mundo...

...no habría una barriga vacía, una cabeza sin techo, una mano sin herramienta, una mente sin conocimiento, un corazón sin amor, ni una boca sin sonrisa.

El apasionante mundo de la educación en casa

La educación en casa, o homeschooling, es algo que descubrí hace años sin buscarlo, pues había una familia a la que estaban juzgando en España por presunto absentismo escolar. La familia ganó el juicio y ahí terminó la historia para ellos, pero no para mí.

Desde entonces, me he topado con noticias varias sobre homeschoolers y he leído algo sobre lo que tienen que decir. Además, he descubierto que, aunque en España es una opción minoritaria, casi desconocida y alegal; en otros países es una realidad reconocida e, incluso, bien considerada por parte de instituciones educativas como las universidades, que ven cómo las personas que han sido educadas de este modo destacan en autonomía, creatividad, capacidad emprendedora...

La idea me atraía, pero, ¿quién tiene el tiempo, los recursos y, por qué no, el valor de coger a sus hijos, quedarse con ellos en casa y ser padres y además maestros?

Siempre pensaba que me encantaría dar ese tipo de educación a mis hijos, pero lo veía como una aspiración inalcanzable.

Ahora lo estoy haciendo realidad.

No lo he buscado, pero ha venido a mí.

Mi reducción de jornada era vista por mi empresa con malos ojos y, para estar de malas, decidí prolongar mi excedencia.

Ahora, no sé cuándo volveré a trabajar, puede ser después de Navidad, el año que viene o en un futuro menos claro; pero ya no importa. Ya sé lo que quiero y lo que estoy haciendo.

He tomado las riendas de la educación de mis hijas y no sé a qué puerto nos llevará. Ése es uno de los atractivos de esta aventura.

Y no, no digo que no vaya a escolarizar a mis hijas, sólo digo que no es la única opción y que, incluso haciéndolo, quiero que el colegio esté al servicio de la educación de mis hijas y no las revés.

De hecho, ¿no se supone que ésa es la función real del colegio? Entonces, ¿qué estamos haciendo mal para que no sea así?

miércoles, 10 de octubre de 2012

Miércoles con educajas: ¿Qué son?

Hoy me apunto a los miércoles con educajas que hacen algunos blogs de homeschoolers en español, dado que encuentro poca información en castellano.

Las educajas son una metodología de trabajo que permite al niño ser más autónomo en su proceso de aprendizaje y a enseñante a organizar el trabajo del alumno de forma eficiente y sencilla para ambos.
La primera ver que leí sobre educajas fue en el blog De la vida sin escuela y, después, encontré la referencia al curso de ALAS en B aprende en casa.

El método fue creado Sue Patrick para trabajar con su hijo autista y, tras escribir su libro, se ha extendido bastante, especialmente en el entorno de la eduación en casa.

El sistema original cosiste en preparar cada día 12 cajas con una actividad cada una. Cada caja contiene todo lo que es necesario para desarrollar la actividad (papel, libro, colores, mp3, tableta...). Se asigna un tiempo máximo a cada caja (lo normal son 20 min.).

Asociadas a las cajas, pero no sólo, se preparan también unas tiras en las que hay pegadas unas tarjetas con los números de las cajas, así como con la indicación de otras actividades a realizar a lo largo del tiempo de trabajo. Además, hay una serie de tarjetas especiales: tarjeta de inicio de sesión, tarjeta de fin de sesión, tarjeta de descanso,3 tarjetas de ayuda que el niño puede utilizar para obtener apoyo del adulto, tarjetas de "actividad con el adulto", "actividad en grupo"...

Una vez preparado todo, la mecánica es como sigue:

1. El niño coge el tarjetero, toma la primera tarjeta, que será la de inicio de sesión, y la pone en su lugar correspondiente, así él y los demás saben que está trabajando.

2. Ahora el niño coge la siguiente tarjeta y actúa en consecuencia. Digamos que la segunda tarjeta fuera para un momento de oración. El niño rezaría y dejaría su tarjeta en el cuadrante de actividades.

3. El niño coge la siguiente tarjeta y actúa en consecuencia. Pongamos que fuera la primera educaja. El niño pega la tarjeta en la caja, la saca, realiza la actividad propuesta, para la que ya tiene todo el material en la caja y, cuando termina, pone la caja en la zona de descarte. Es importante tener en cuenta que la caja no vuelve a la cajonera, sino que se apila en algún sitio destinado a ello. Esto sirve para que el trabajo que el niño lleva hecho sea muy visual, lo que refuerza el sentimiento de logro.

4. El niño sigue haciendo las actividades en el orden marcado por el tarjetero hasta llegar a la tajeta de fin de sesión, que cambiará por la de inicio para marcar que ha terminado y no le queda nada más por hacer.

La idea es que el niño haga todo su programa con completa autonomía. Sin embargo, el niño puede tener dudas o necesitar ayuda para realizar alguna actividad. En ese caso, el adulto apoyará al niño cuando sea necesario. Sue propone 3 tarjetas de ayuda para limitar la dependencia del niño y animarle a intentar resolver los problemas por sus propios medios.

De todos modos, no creáis que esto es cerrado, ni mucho menos. Casi todo el mundo adapta el método, en mayor o menor medida, porque ni todos somos Sue Patrick, ni todos tenemos las mismas necesidades que su hijo y su familia. Cada uno "reinventa" el método para que se ajuste a lo que necesita en cada momento, por lo que puede haber adaptaciones distintas incluso dentro de la misma familia, porque los distintos hijos tengan necesidades diferentes. 

De momento, lo dejamos aquí. El miércoles que viene hablaremos la adaptación que hemos realizado en casa y de qué otras adaptaciones se me ocurren o he visto que podéis hacer para que funcione con vuestros hijos. 

lunes, 8 de octubre de 2012

Cuando no es una...

La semana pasada pasamos unas noches de escándalo. Yo ya no sabía dónde meterme. La peque se dormía, pero era imposible ponerla en su cuna, porque se despertaba. Ni siestas, ni de noche. Estaba desesperada.

La niña estaba malita y creo que es lo único que le pasaba. Al mejorar su estado general, ha vuelto a dormir como acostumbra, que no es para echar cohetes, pero peor es nada.

Y, ahora que la Peque está estable, es la mayor la que da guerra.

Resumiendo mucho: No hay quien la duerma.

Horas y horas pasamos a turnos mi marido y yo. Llantos, pataletas, jugueteo, canturreo... Hay de todo y, poco a poco, nos va minando las fuerzas.

Las quiero con todo mi corazón y no cambio un segundo con ellas por nada en el mundo, pero... ¿podríamos disfrutar alguno de esos segundos durmiendo?

domingo, 7 de octubre de 2012

Buscando en el baúl de los recuerdos... Desvelos

Mi hija no se dormía y me ha pedido de todo: Canciones, brazos, mimos, teta (y eso que está destetadísima y no sabe qué hacer con ella)... Finalmente, me ha pedido "silla", "buggie".

Ahora duerme en su sillita y yo hago tiempo para que Morfeo la tenga bien agarrada antes de cambiarla a la cuna, pues ya se me ha despertado en el intento anterior.

He recordado que mi padre dice que las malcrío y las hago "caprichosas".

No creo que fuera tanto un capricho, como que se había desvelado y buscaba una manera de dormirse.

Acunándola, he recordado este momento de mi infancia...

Tendría unos 4 años, no más de 5, porque sólo vivimos unos meses en aquella casa.

No me encontraba bien. Vestía un pijama de un pieza, de esos con calcetines incorporados. Me encantaban esos pijamas y sólo tenía áquel. Era rojo y azul, del Pájaro Loco. Es el único recuerdo que tengo de aquel pijama.

Entré en el cuarto de mis padres. La luz estaba encendida. Estaban los dos.

Les dije que no estaba bien, que no lograba dormirme.

No sé si estaban en pijama y se vistieron, o si se estaban poniéndose el pijama y volvieron a arreglarse, pero recuerdo movimientos de preparación.

Recuerdo el garaje oscuro. Recuerdo un comentario sobre la carretera de La Coruña (que pasaba cerca de nuestra casa).

Para mí, La Coruña debía ser un producto cosmético en un bote de plástico rosa con tapón negro, que había en un gran cartel publicitario de la carretera. Y, El Escorial, algo parecido...

Recuerdo la oscuridad, ilumonación de farolas, mi padre conduciendo y estar en brazos de mi madre.

Recuerdo cierto traqueteo al volver a casa.

Mis recuerdos terminan en el garaje.

Mi padre dice que las malcrío y las consiento, que les doy demasiado.

Voy a acostar a mi niña.

Buenas noches.