...ningún niño lloraría para dormir.
sábado, 30 de junio de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
4 meses
Hoy nuestra pequeñuela cumple 4 meses.
Está enorme. El viernes la pesaron y la midieron para las vacunas y la enfermera se sorprendía de todo, pero, en especial, el perímetro craneal. Mi chiquitina del percentil 75... ¡Qué grandonas me han salido!
De desarrollo, está como quiere.
El sábado en la caja del supermercado le dijeron a mi marido que tuviera cuidado, que se le escapaba la niña del capazo. Se había dado la vuelta y se veía sobresalir un culo y todo el cochecito moverse.
Tanta movilidad tiene bastante peligro, porque no hay lugar seguro. Incluso en el suelo consigue meterse en líos.
Hace cosa de una semana, la dejé en el suelo de puzzle y fui a cambiar a su hermana. La oí llorar y pensé: "Es que no le gusta estar sola (es por lo que suele llorar), en cuanto termine de vestir a ésta, vamos para allá." Tuve que levantar la cuna para sacarle la cabeza de debajo. Podría haberlo hecho de otro modo, pero hubiera llevado más tiempo y estábamos agobiadas.
Ésa fue la más sonada, pero se me mete bajo las mesas, entre las sillas... O llega a algún obstáculo y llora porque ella empuja, pero no avanza (el sofá es su némesis).
Levanta perfectamente la cabeza y el pecho, apoyándose en las manos, y todo el cuerpo menos la cabeza, si lo hace sobre manos y pies.
A nivel manual, me alucina. Coge cualquier cosa, se gira apoyándose en algo sin soltarlo, manosea, se lleva todo a la boca, se agarra los pies...
Se ríe un montón y gorgojea de lo lindo. Le encanta tener "conversaciones" y está muy atenta a todo lo que se le dice y los gestos que lo acompañan.
Mi pediatra quería que le introdujéramos la papilla de frutas sin gluten hace un mes. Por supuesto, no lo hice, y no tengo prisa, así que lo iré viendo.
Me encanta cómo interactúa con su hermana, cómo se fija en todo lo que hace, cómo se arrastra hasta ella para tocarla...
Seguro que me dejo algo en el tintero, pero, resumiendo, está para comérsela.
domingo, 24 de junio de 2012
Las partes del cuerpo
Tenía ganas de hacer unos muñecos para trabajar las partes del cuerpo y, hace un par de semanas, sacamos tiempo.
Los he puesto en la cocina, porque así estamos entretenidas mientras mamá maneja cosas peligrosas. De hecho, están en el extremo opuesto a la vitro y el horno.
Se llaman Eva y Adán (nadie dijo que yo fuera muy original) y su desnudez ha generado algún comentario entre las visitas... y su padre.
Sí, están desnudos, ¿qué pasa? ¿Cómo vamos a aprender todas las partes del cuerpo si escondemos alguna?
El cuerpo desnudo (más aún si está infantilizado) no tiene nada de malo. Son las mentes sucias las que convierten algo hermoso y natural en algo sucio y reprobable.
A imagen y semejanza de Dios, según la Biblia. Si alguien tiene algo contra el cuerpo que Dios nos ha dado, que lo discuta con Él. Nosotras sólo estamos intentando aprender cómo se llaman y son las partes de ese cuerpo.
Y, por cierto, lo llevamos fenomenal, tanto en inglés como en español.
PIS: Semana 2
La semana ha sido agotadora, y el PIS sólo ha añadido leña al fuego.
Empezamos la semana pasándolo fatal cada vez que la peque necesitaba orinar. Tanto es así, que llegué a la conclusión de que daba igual donde lo hiciera, con tal de que dejara de sufrir tanto.
Uno ha de tener cuidado con lo que desea.
La niña trazó su estrategia: Utilizar el pañal siempre que pudiera (lo lleva en la siesta y por la noche), llevar siempre el pañal seco (al mínimo escape exigir cambio) y, cuando todo falle, desaguar en el lugar y momento menos adecuado.
Mi paciencia ha sido puesta a prueba, y no la ha superado. Hace un par de días no pude evitar echarle una bronca de a kilo.
Después de preguntarle varias veces, ofrecerle el orinal y rezar para que no se meara ahí mismo, porque su hermana estaba medio dormida y en un par de minutos más al pecho sería trasvasable; se planta en medio del suelo de puzzle, rodeada de juguetes, peluches y cuentos que ella misma ha tirado al suelo y...
Pues eso, desastroso.
Suelta al bebé, mueve a la mayor hasta el orinal más cercano mientras riega el suelo... Y todo para nada. Ni una misera gota en su sitio. Y su hermana llorando de la impresión. Y ella también. Y, si me apuras, hasta yo.
También se ha echo algún pis encima en el parque. Ahí ya no me pilla con el tema de las mudas, porque llevamos 3, pero he tenido que limpiar el tobogán un par de veces. ¡Jamás un crío se deslizó por superficie más reluciete! (Me pregunto si alguien limpia los columpios alguna vez...)
Hemos creado un sistema de refuerzos positivos (o cómo sobornar a tus hijos para que hagan algo). Cada vez que lo hace bien, puede elegir una pegatina de premio. Las tengo con un imán en la nevera de la cocina, para que las vea y desee.
No sé si es la extorsión, pero ayer batió su récord y ganó 3 pegatinas. También volvió a mear el puzzle, pero ésa es otra guerra.
A ver qué tal seguimos avanzando. No creo que lo de ayer vaya a ser norma de momento, pero ofrece esr rayito de esperanza que necesitábamos.
sábado, 23 de junio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
La guardería
En septiembre, y tras un montón de reuniones seguidas que podrían haberse comprimido para que no tuviera que salir antes del curro tantos días consecutivos, Pirañita empezó en la guardería.
Habíamos conseguido plaza en la guardería concertada que queríamos (al mismo precio que la pública, pero con una hora más de clase incluida en el precio, me pillaba de camino al metro, comida hecha allí, un patio enoooorme...), en la que compartía clase con otros 17 niños de entre agosto y diciembre de su mismo año, dos educadoras y una persona de apoyo (y me moló bastante que éste último fuera un chico, por aquello del modelo masculino y esas cosas).
Las educadoras eran muy distintas: Una mucho más maja y cariñosa, y otra mucho más seca en general. Además, estaba el chico, que era un poco peculiar, pero era evidente que le encantaban los niños y se le daban genial.
Desde los primero días, entraron en nuestra vida unos nuevos compañeros no invitados: Los "bichos". Cuando no era un trancazo era una conjuntivitis, cuando la conjuntivitis había pasado teníamos una gastroenteritis, después de esa, una irritación del pañal con hongos... Y, con ellos, paracetamoles, ibuprofenos, gotas para los ojos, antibióticos, mucolíticos... Todo el lote.
Y así fue como la Superabuela empezó a pasar
Yo cada día veía menos claro el tema. Entre que estaba mala, que las irritaciones del pañal eran muy frecuentes (y se debían a falta de higiene, no os quepa la menor duda), que nunca me convenció mucho el tema desde el principio, que pagábamos para que, al final, mi madre se ocupara de ella, que no dejaba de pegarme cosas estando embarazada (y, claro, a ella podíamos medicarla, pero para mí era más chungo), la inminente llegada de un bebé que iba a contagiarse de todo aquello...
Al final, decidimos que enero sería su último mes allí y que febrero lo pasaría con la Superabuela, hasta que mamá "soltara el bicho" y se quedara en casa.
Y así fue.
En enero, no se puso mala apenas y me llegué a plantear si no nos habríamos precipitado.
Ni de coña.
¿Os podéis creer que los profes ni siquiera iban a despedirse de la niña el último día, que tuve que ser yo quien dijera algo?
Por supuesto, febrero fue de cine. La niña no echó de menos nada y lo pasó en grande con su abuela. Aún arrastraba ese moco que es característico de las guardes, pero también lo fue perdiendo poco a poco.
El día 25 de febrero llegó su hermana, el 27 volvimos a casa y, desde entonces, aquí estamos las tres a partir un piñón.
Es duro ser mamá en casa, con dos niñas tan pequeñas y todo eso. De hecho, no sé que voy a hacer el mes que viene cuando la señora que me echa una mano con la limpieza (6 en semana) se vaya de vacaciones. Pero da igual. Merece la pena.
Pude dudar antes, pero nunca después. Sacarla de la guarde es lo mejor que he hecho, por ella y por toda la familia; pero, sobre todo, por ella.
domingo, 17 de junio de 2012
PIS: Semana 1
*Escrito el 16 de junio y colgado a posteriori por un error de blogger. La siguiente memoria del PIS la colgaré mañana.
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Ayer hizo una semana de la retirada del pañal de Pirañita. 7 días de orinal, fregona y niña meona.
Ha sido una semana muy dura. Yo estaba preparada para fregar, poner lavadoras, aceptar el error... Lo que fuera (o eso creía). Pero no estaba preparada para esto.
He tenido días en que Pirañita no se sentaba al orinal ni a tiros y la única opción que dejaba era mantenerla ahí por la fuerza, mientras se debatía y lloraba como si la estuvieras matando lentamente. Ha habido momento en los que quería hacer pis, pero no en el orinal, así que traía un pañal en la mano para que se lo pusiera. Cada vez que está meándose, viene a que le soluciones el problema, pide brazos, mimos... pero ni orinal, ni váter, ni nada. Consigues tenerla media hora entretenida sentada en el orinal porque se estaba haciendo pis y, cuando bajas la guardia, se pone de pie, corre al centro de la habitación y se mea ahí mismo y, para más inri, se pone a llorar porque está sucia y quiere que la limpies "y, ya que estás, fíjate, porque algún desaprensivo ha mojado el suelo y deberías limpiarlo también".
Hemos abandonado el método de los tres meses con el culo al aire porque era insostenible. Ella estaba incómoda, yo preocupada por una posible cistitis y una diarrea galopante puso punto y final a la situación. Por tanto, me he pasado dos días recorriendo las mercerías del barrio en busca de bragas de su talla. Empecé pagándolas a 3 x 4 € y las últimas las pagué a 3 x 5 €. Si alguien necesita bragas de su talla en el barrio, queda alguna en la mercería en la que me negué a pagar 3 € por una sola braga.
Me he planteado muchas veces qué estamos haciendo mal. La niña sabe que se mea, sabe que queremos que lo haga en el orinal... Lo sabe todo tan bien que el otro día, cuando se estaba haciendo pis en el parque, me trajo ella misma el orinal que llevaba en el carrito.
No es falta de capacidad, es que no le da la gana.
Yo lo entiendo, de verdad, es otro cambio más en un mes muy movido: Cambio de cuna a cama, un par de estancias en casa de los abuelos, papá llegando las tantas, comer sin bandeja de la trona, su hermana ganando en monería y movilidad (con la consiguiente pérdida de Pirañacentrismo)...
Igual deberíamos haberlo pensado antes, pero ya está hecho. Ahora sólo queda seguir adelante.
¡Ojalá fuera menos duro para todos!
Ahora ya sólo es cuestión de que le dé la gana. Dios quiera que sea mientras aún me queden algo de paciencia y cordura...